Momento destacado
Murdoch investiga sobre muertos cuya necrológica se publicó antes de su muerte
Dos personas ya han sido asesinadas y la misión de los agentes es proteger al resto de los nombrados en el periódico. Nadie entiende nada.
En la comisaría número 4 se tienen que enfrentar a un curioso caso. De hecho, a varios relacionados. Harrison McCallister, el director de un banco, se dirigía al periódico para denunciar que habian publicado su necrológica por error, cuando al salir de casa le cae encima una maceta y muere. La necrológica lleva por fecha el día exacto en el que murió.
Pero no es el único, llega el cadáver de Murray Gibson, se cayó por la salida de incendios. Tanto él como Harrison McCallister murieron de manera accidental y sus dos necrológicas aparecieron en la primera edición de la gaceta antes de que se produjeran sus muertes. ¿Qué relación tienen?
Pero la cosa no acaba ahí. La hermana Ana María acude a la comisaría porque alguien ha publicado en el periódico una necrológica sobre sí misma ¡pero está viva! Murdoch la recomienda que se quede con ellos por precaución.
Un banquero, un jugador y una monja, tal y como afirman parece el principio de un chiste malo. Pero ¿y si hubiera más que todavía no han visto?
Ahora el trabajo de los agentes es preguntar persona por persona del pueblo quién de los nombrados en la necrológica están muertos y quienes no.
¿Quién anda persiguiendo gente aleatoria?