Momento destacado
Fierman Boyer aparece muerto en una plantación de cáñamo. ¿Tan tensas eran sus rivalidades con los dueños de las plantaciones de al lado o tendrá su mujer algo que ver?
Nuevo caso en la comisaría. El cadáver está en los campos de cultivo. La hierba está muy alta y parece un laberinto. ¡No se ve nada más allá! Fierman Boyer está muerto y es el dueño de la plantación de al lado.
Con una bala fue suficiente o sea que el asesino estaría cerca, porque en los campos de cáñamo no puedes ver más de dos metros. ¿Qué estaba haciendo el hombre ahí en mitad de la noche? Tienen que recuperar la bala porque sigue dentro del cuerpo oara identificar el arma del que salió.
Su mujer está destrozada pero tienen que investigar. Dice que la noche anterior, después de cenar, su marido se fue a jugar al póker a casa de un amigo y no volvió ni por la mañana. Y que se odiaba con los vecinos por el asunto de las tierras. El hombre quería comprar la plantación de al lado pero no querían vendérsela y ello le angustiaba mucho porque era un hombre de negocios.
Kelly va a interrogar a un hombre que se considera a sí mismo un médico del alma y puede comunicarse con los espíritus de los antepasados. Le explica a la agente que Cheateu, el dueño de la plantación de la discordia, fue a visitarle para buscar la protección de la diosa frente a su vecino.
Creía que su negocio estaba en riesgo. Fierman cruzó la vaya para ganar unos metros de terreno, le robó empleados y estaba cerca de desgastarlo por completo. Una de las parcelas de la plantación estaba contaminada. ¡Podría perderla entera! No se sabe de quién fue la culpa.
Su hijo no habló de defenderse de una manera más directa. Pero Cheateu no es el único que lo ha consultado en los últimos días.
La señora Boyer también le pidió ayuda. Quería que su marido dejara de serle infiel.