Momento destacado
Un profesor aparece muerto y las pistas conducen hasta un almacén en el que ocultaba un cuarto lleno de pizarras con escritos: parece que quería resolver un teorema muy bien recompensado.
Un profesor aparece en el maletero de un coche que su hija Dian ganó jugando al póker. La chica era la oveja negra de la familia, se gana la vida en dinero negro reparando mtoos. Pero tiene antecedentes. Y el dinero ilegal que gana lo pierde jugando.
Llevaba años sin hablarse con su hija aunque hablaron hacía dos meses para quedar con una dirección de un almacén en mitad de la nada.
Como no tienen otra pista Astrid y Raphaëlle van al sitio. Aunque a Nico no le hace mucha gracia, de hecho, casi no quiere proporcionarles la dirección.
Además, Raphaëlle muestra orgullosa un bonito y delicado anillo que luce regalo de Nico con motivo de su primer aniversario. Aunque no es de compromiso Raphaëlle está tan contenta.
Astrid ve que han forzado la cerradura del almacén al que van a buscar más pistas. Parece que Dian guardaba allí el coche en el que se encontró el cuerpo de su padre muerto.
Astrid encuentra un reloj en el almacén pero no es un reloj. Y analiza el mensaje que Dian envió a su padre diciendo que tenía un hueco a las 5.50h. Y manipulando las agujas del reloj se da cuenta de que el armario no es un armario.
Detrás hay un cuarto con cuatro secreto con paredes de pizarra y un montón de cosas escritas.
Entonces a Astrid se le ocurre a quien pueden avisar para interpretar esos símbolos y llegan a la conclusión de que podría ser uno de los siete problemas del milenio, en el que los matemáticos llevan muchos años trabajando y quien lo resuelva recibirá un millón de dólares.
¿Se escondería el profesor ahí para trabajar por dinero?