Momento destacado
Mackenzie descubre que sí que conoce a la víctima: le dejó un mensaje la misma mañana en que murió.
Mackenzie ya debería saber que vivir en el paraíso no supone disfrutar de él tanto como le gustaría. Lo que parecía un delicioso y lento desayuno se convirtió en notificaciones en el móvil y un cartón vacío de leche.
Entre esos mensajes se encuentra el de un tal Curtis que le pide ayuda, si no va a morir más gente, dice.
Y cuando va a la compra se encuentra con el caso: un joven ha muerto al cruzar la meta de una maratón. ¿Su nombre? Curtis.
¿Cómo es posible que un chico en forma muera haciendo deporte? ¿Habrá sido un infarto o le habrán envenenado?
Y lo más importante ¿por qué pidió ayuda a la inspectora justo una hora antes de morir?