Momento destacado
Ella piensa que cometió un error porque, mientras buscaba una prueba definitiva para resolver un crimen, pensó que se había equivocado, y eso no le gusta.
Patience Evans se involucra tanto resolviendo crímenes que termina detenida e interrogada ella misma, pero por decisión propia. Pero en la sala de interrogatorios no responde ninguna pregunta.
Su padrino, Douglas Gilmore, comisario jubilado y lo más parecido que tiene a una familia, va a buscarla, sabiendo que es inocente y más teniendo en cuenta que ella es autista.
Bea le pide que confíe en ella y le cuente qué hacía en el lugar en el que tuvo lugar el crimen.
Pero está claro que ella sabe algo y por eso se entregó de forma voluntaria.
Lo que pasó es que Patience quería recopilar la prueba definitiva para probar lo que lleva defendiendo desde que decidió ayudar a resolver crímenes, pero no encontró lo que esperaba. Eso le hizo pensar que se había equivocado y descuadró todos sus planes, porque no le gusta equivocarse.
Con todo ella, Bea pide que Patience sea su ayudante civil para resolver el caso. ¡Ya sabíamos que iban a hacer buena pareja!